Los mártires asesinan, las ovejas crotoran

“Este es el único dedo que me queda en activo: el de la arenga”, ha dejado claro Gadafi. Tras haberse inyectado una garrafa o así de botox -ya no para guapearse, sino para disimular como sea la ira que lo roe-, hace días que le llaman Garrafi en las redes. Prometo morir matando, ha dicho el káiser libio; pero es como si dijera: “viviré como un gallina y como un villano, esto es, haciendo correr la sangre de mis súbditos”, que tanto da si dice muero como vivo, pues la verdad es que a un abusón que tiene en nada la sangre de sus súbditos es lógico que se le mida por el mismo rasero y se le tenga por una rotunda nada igual en un estado (natural) que en otro. Mientras, los petróleodependientes y gasdependientes estados (políticos), en un ay por lo que les pueda pasar a sus economías, se rascan la cabeza. Pobres, como si no fuera bastante sobrellevar el complejo de Edipo respecto de ese papá capital financiero adicto al fraude que pide más dinero para perpetuar sus franquicias. No nos debe extrañar que las ovejas crotoren, las cigüeñas balen, que hasta en el reino animal todo anda también mangas por hombros para decir ya basta.


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Animales de raíz

Yo creo que todo el mundo debería hablar de la familia, y no solamente los políticos.

“A veces me preguntan ¿por qué inviertes todo ese tiempo y dinero hablando de la amabilidad para con los animales cuando existe tanta crueldad hacia el hombre? A lo que yo respondo: estoy trabajando en las raíces”. (George T. Angell)

Abonados a lo que sea

Entre los especímenes políticos que más les sienta el apelativo de comodín o que menos le hacen ascos a la falta de consecuencia entre lo que di-cen y lo que ha-cen (personajes diha), destaca de forma persistente Pepe Bono. Empecinado en demostrar que todo es defendible, en este multiusos político diha, daría absolutamente igual que hablara en nombre de un partido de izquierdas como que hablara en nombre de un partido de derechas o incluso que hablara en nombre de un partido de fútbol; blablablabla, el resultado sería del mismo, igualito, calcado rasante eclecticismo. Lo que ya sobreexcede toda medida es que se mande a comprar adonde la mafia en nombre de un pueblo por el cual ha sido legítimamente elegido en las urnas. Como sea que según él son más los lazos que nos unen a la cutrez de un asesino de estado que los lazos que nos separan del petróleo guineano, la Historia, que está cansada de que quieran pasarse a sí misma quienes la rifan en nombre de categorías superiores como la honestidad y acto seguido, las supeditan a la razón de estado, ha decidido cobijar a Bono en la Historieta, que le va más a tono  y a la vez  resulta más inofensiva. Sin ir más lejos, en los últimos días hemos sorprendido al  actual presidente del Congreso de los Diputados protagonizando un photocall para una revista de humor. “Me encanta hacer de fallera, porque soy muy fotogénico; pero tengo que reconocer que como dama de Elche quedaría aún más resultón”. “Por lo visto, no le tiene miedo Ud. a la vis cómica”, le ha inquirido este corresponsal.   “Para nada. Incluso opino que la vis cómica es más benéfica que la otra; al menos, le puedo asegurar que cuando voy con estas pintas, los perros no me ladran ni la mitad que de representante del gobierno”.

Maikel Pez.

Inserción perra

No tenemos empacho de publicar y seguir publicando en nuestro blog poemas como este que nos manda Nazaret Dobliú. Ánimo, Nazaret; esta es tu casa. Y esperamos haber dejado nuestros ladridos a la altura traductora que les corresponde.


UTERYO

Os recomiendo un saludable distanciamiento de la apatía política ciudadana. Máxime, si entre ida e ida de olla se convierte en seguidora de culto a Coetzee.

Pues también tú hubieras querido prender la llama oculta en el interior del autor cuando lo leíste.

Qué extraño, porque la llama aún me llama, pero en realidad quien llama es ella: la presunta seguidora de donde estés y a la hora que estés, trágala amarga.

Y paras la oreja como quien presta una cáscara vacía en lugar de prestar oídos.

Cuidado con el hígado; ya no hay en él lugar para sorpresas

Y el cuerpo humano es puro reflejo sistémico.

Las cáscaras vacías casan bien con el previsible contenido basura dirigido siempre a la calle/número del riñón que sigue tirando.

Pero ¿puedes decir por qué eres incapaz de darle al modo cáscara vacía?

Puta verdad que te desplaza en audio a la ninguna parte de siempre.

Ella conduce: El mes que viene es su día de nacida.

Eso es ¿su cumpleaños? –ahora tomas tú la iniciativa-:

Eres una cría, y ella, la veinteañera que venía a visitaros.

Ese día desoyes a la abuela y en lugar de esperarte pelando patatas crudas con el cuchillo de hoja sin mango que es algo fuera de este mundo,

Camino del Maravillas, pierdes su rastro.

Y tee preguntas cómo la alegría perfecta de reencontrarte con Juli que ha salido a buscarte

Puede galvanizar el sentimentalismo en estado puro y reducirlo a incredulidad por obra y gracia de cuatro correazos.

Retoma de nuevo el volante:

Perdiste, sí: ¡Ah, la pérdida!…,

Para, por, de y todas las declinaciones de la pérdida.

Nada puede compararse con la incertidumbre y el corazón en vilo,

Esa exánime eternidad  de un par de minutos suyos que un dependiente sacude de un manotazo al sacarla de los probadores:

Cuando se le perdió la Cangurita en Galerías.

Y el colofón: “Hay que ser madre para entender-lo”.

Esos colocones suyos de adrenalina con los que siempre remite a su oyente a la madre que la parió contra su propia voluntad,

Con los que siempre echa a perder el tándem más bien dispuesto,

Pues yo no tengo hij-os

Y a partir de ahora, tampoco tengo ganas de oírla.

Cualquiera le saca la pieza de los abortos que perdí para que tire de la hebra.

Y esos sí que han sido para siempre.

Prender la llama oculta en el interior de la parte esquiva sólo puede conducir a una patada:

Mi oído, eyacula de un cansancio que seguramente es volcánico.

Esa lava sí tiene un precio, y no las descargas de la Sinde.

Descargas como becas que se caen o caen en desuso.

Ahora y entonces se reducen a lo mismo. Y ella es aquella que dijo dice:

En esta casa no hay sitio para ti y tu Universidad, que no quiere Berlusconi.

Luego entonces, no sabíamos que para algunos las casas son al cuerpo humano lo que los úteros a un borde que no está para sobrinas de poco agraciada fortuna.

Es mucho más peligrosa la apatía de una ciudadana

Que la cargante dictadura de un tirano, oh yeah.

Pero hay que hablar de ello.

Hablar y hablar de ello, que no nos pille ninguna de las dos.

Las tipas que no están a la h

Son las + básicas para Coetzee.

Qué mierda lo bien que escriben los tipos como él

Y que tengas que leerlos en horas bajas,

Con secuelas crónicas de oídos,

Más el extracurricular tapón de algodón en el volcán derecho con disfunción.

Somos una especie sin remedio:

Es lo que piensan de nosotros los perros,

Que ya han declinado de literaturas y sólo leen noticias en sus deposiciones.

Adiós, María Schneider

Se mueren las actrices, pero no el envejecimiento. El cine tiene algo saludable pues pone nuestras mentes en movimiento y así nos rescata del aburrimiento o de la rutina a los cuales la tenemos sometida; pero tb tiene algo pésimo e insano q es la creación de mitos humanos en base a principios esencialmente caducos y sin valor espiritual. Una maquiladora de mitos q respondan a cualidades exclusivamente físicas es ese perro que se pone el collar a sí mismo para satisfacer a cierto tipo de mercado familiarizado con la caducidad inmediata. El día q el físico deje de ser un estandarizado sine qua non para ejercer de humano con la correspondiente dignidad sí podremos hablar de humanidad. El teatro de la antigüedad lo tenía en cuenta y de ahí su uso indistinto de máscaras en escena; las máscaras, obligada pared por la q traspasa el alma del intérprete eran un auténtico reto tanto para los actores como para los directores que les ponían frente a un público y este reto, muchos de los q sólo ofrecen imagen a costa de evidencias decadentes no lo llegan nunca a superar. Desde el punto de vista profesional, El último tango en París es una película que sirvió para el envanecimiento del protagonista masculino, mientras la parte más vulnerable recaía con fuerza sobre la parte femenina. El q sacó mayor beneficio: Bertolucci; le podría haber dado un poco de cosa el haber utilizado como un simple objeto de usar y tirar a una joven que ni siquiera estaba en sus veinte; al menos, podría haber enmendado la plana ofreciéndole posteriormente otros papeles más edificantes. No fue así; el cine puede llegar a ser una infamia y entre trabajar bajo los dictados del consumo o trabajar bajo parámetros éticos hay una línea definida que sólo traspasan los auténticos maestros.

Mini entrada

                http://www.youtube.com/watch?v=Kw76_-4tFDw                                                              

                                                                               La noche toca el saxo y canta

                                                                               Tan avariciosamente negra

                                                                               Enseña solamente las uñas de los dedos

                                                                               El blanco de los ojos

                                                                               Y  los dientes perfectos de su risa.