Comentario


“En una de las fotos vemos a un hombre que, tras unos años de gran responsabilidad en el Gobierno de España, en la actualidad vive lamentablemente alejado de la realidad, sin ser plenamente consciente de lo que sucede a su alrededor.

En la otra foto sale Adolfo Suárez”.

(El comentario es de un forero en un blog periodístico de máxima audiencia).

Anuncios

Petirrojo

Así fue y fui.
Al Facebook, para encontrarme a mí
Dejándome encontrar por mis amigos.
Había hijos y hablaban de los logros de la vida.
Yo silenciaba mis ogros
hirviéndoles la sangre en su flor carnívora de sombra.
Mi vida era una pérdida de hojas
Que a nadie interesaba amontonar.
Cayendo de los árboles, ves, le dije a mi memoria.
Pero también algo es verdad
Cuando se llora hasta ponerse ciega por alguna mentira de verdad.
Como ríos de hojas y más hojas qe fluyendo prosiguen su acolchada corriente.
Hace falta ser parte de la noche para saberse estrella.
Cuando ya se están yendo, tú te ahítas con ellas
Qedando en lo invisible
Como un río de agua
Sueño qe no se qeda
Pero qe siempre hay.
Entonces sentí envidia de los árboles
qe no necesitan ningún Facebook
para callar su savia.

La osa madre

La osa madre (Gary Snyder)

Para hablar del modo en que come los salmones
ella se cubre el rostro
Me fastidia con
“Qué podés saber de mis costumbres”
Y me besa a través de la montaña

A través de sus estratos acumulados, sus
hondonadas, sus pliegues;
su boca llena de arándanos,
que compartimos.

De cómo la flor del almendro o allende

Densa, como un verso que no se anota
Con letras/
Para describir la flor del almendro he de visitar
El inconsciente y que me guíe al léxico de un sentimiento
Prendido de los árboles. ¿Cómo decirla?
¿Cómo se nombra esto en la poética de la nada?
He de rebasar la pesantez y el lenguaje/ para sentir ligeras las palabras
Cuando se tornan/
Un perfil susurrante, que yo las sea y ellas me sean
Blancas transparentes/
Ni patria ni exilio son las palabras,
Sino blanco-pasión para describir la flor del almendro/
Ni nieve ni algodón/ Pero qué es ella,/ que desdeña las cosas y los nombres.
Si lograse el autor combinar unas sílabas
Que describieran la flor del almendro, se levantaría la niebla
De las colinas y un pueblo diría al unísono:
Ya está/ ¡Esta es la letra/ de nuestro himno nacional!

(Ka-zahr al-lauz au abd, Beirut, Riad El Rayyes, 2005)

Osbama

Comer no adelgaza, pero hay regímenes adelgazantes cuyo espectacular resultado es directamente proporcional al riesgo para la salud. Esta es la noticia que más veces oí ayer en el canal de noticias 24 horas, de rtve, y con noticias así va atrás quedando el espeluzne del relato de la muerte a Bin Laden en Pakistán; ¿Una mujer como escudo humano? No. ¿Osama bin Laden estaba armado y disparó contra los asaltantes? No. ¿La mansión costaba un millón de dólares? No. Pero Bin Laden se resistió y los soldados no podían asumir riesgos. ¿En serio? No estaba preparada para un acto inhumano de este calibre, y mucho menos para el cacareante triunfalismo con el que se ha hecho correr la noticia en los medios oficialistas; a saber: todos nos congratulamos de la desaparición del terrorista islamista; todos felicitamos al gobierno de Estados Unidos y a su presidente Obama y todos ganamos en seguridad, aunque la alerta por peligro de atentado aumente significativamente…; llevo una semana sin comprarme el periódico porque se me han quitado las ganas de comprar lo que leo. Por suerte, y para no variar, han sido las palabras de Llamazares las que han puesto otra vez las cosas en su sitio. Su interpelación a Zapatero en el Congreso no deja lugar a dudas: el fin no justifica los medios; incluso la guerra tiene reglas y se trata de un asesinato extrajudicial que se ha hecho al margen de la legalidad internacional y al margen de cualquier estrategia política en antiterrorismo que se pueda calificar como estrategia ética. La respuesta lineal de Zapatero muestra la evidente carencia de altura dialéctica que se ha convertido en la tónica dominante de su discurso: “respeto su opinión, pero reconozca que es estrepitosamente minoritaria, así como reconozca que la comunidad internacional está mayoritariamente de acuerdo con esta actuación…”. Bien, es como mantener que cuando Hitler era mayoritariamente aplaudido por las masas era porque se estaba haciendo política correcta; la historia nos demuestra que el de las mayorías es un tipo de análisis que no se sostiene y que en muchos y muy lamentables casos es un análisis erróneo con resultados peligrosos para la seguridad civil. Lo curioso, desde mi punto de vista, es que se lo haya tenido que recordar al Congreso quien precisamente ya ha sido víctima una vez de un desgraciado retrato robot del FBI que lo asimilaba al alqaedí más buscado de todos los tiempos. No le reconozco, ha dicho Llamazares. Nosotros tampoco, presidente.

links relacionados:
http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/05/07/osama-y-obama/
http://llamazares.blogspot.com/2011/05/llamazares-interpela-en-el-congreso.html