El gran debate

No sé si grande, pero sí modélico; sí para adultos y no como los debates con tertulianos cuya incontinencia verbal impide la audición debida a la audiencia estupefacta que los sufre, dejo aquí esta entrevista a Alberto Garzón en El gran debate.

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Índice de absorbencia

“Las leyes no son los caprichos de un rey antojadizo
Los designios de un dios prepotente
El lugar de la ley es un vacío
Y la función de un estado de derecho es preservar día a día el vacío de la ley”
(O dicho sin ambages: levántense y anden)

Almería
Nadie sabe decirme dónde hay un Cajasol
Por fin
Un transeúnte con bermudas y zapatillas playeras
Me indica una oficina en los aledaños de la estación
-Pero ahí pone Lacaixa
-Eso mismo. Es que ahora Cajasol y Lacaixa son todo lo mismo

Estamos a finales de verano y hace un calor de muerte
Lo recuerdo con todo detalle, que la oficina queda al lado opuesto de la sombra

El empleado y yo
(Aire condicionado)
-Quiero hacer un ingreso a un número de cuenta de Cajasol
-No hay problema, esto ha sido Cajasol hasta hace poco
-Espero que no me cobren comisión
-En este caso no, quede tranquila
-Ahora Cajasol lo ha integrado Lacaixa, ¿no?
-Lo ha absorbido-. (Miro al hombre que me habla detrás del mostrador. Menudo. Encorbatado. Estrés en el rostro cetrino bajo la incipiente calva que resuelve dejándose melena. Ya la lleva por la mitad de la espalda)
-¿Cantidad?
-Xxx euros
-¿Ponemos algo más? ¿Nombre?
-Nombre. Ponga mi nombre
-¿Ponemos algo más?
-Algo más. Mi apellido
-¿Ponemos algo más? ¿Concepto?
-Concepto: ayuda para, dos puntos y vuelva a poner mi nombre y apellido
Me gustaría estar ahí con ellos, los que mando mi dinero. Pero eso no se lo digo
Le echo una firmita
Me da el papel y se queda una copia para él
Ahora tendré que sacar dinero. Le pregunto por el automático
Me entiendo mejor con un automático que con un cajero de verdad, la verdad
Es menos, digamos, absorbente
En el exterior del edificio, lo empiezo a teclear
Y está en todos los idiomas, menos en catalán
-Oiga, el automático no entiende el catalán
-¿Cómo dice?
-El cajero de afuera, que atiende en varios idiomas, menos en catalán
-Es que esto era antes Cajasol y en Cajasol no se contemplaba el catalán. El automático aún no está normalizado
-Esto era Cajasol y yo he estado aquí hace un minuto y Usted me ha dicho. ¿Qué? ¿Se van a decidir por contemplar el catalán? (Respuesta afirmativa). Entonces, ya me puede dar Usted mismo el dinero aquí mismo. En castellano, gracias.
Sé lo que está pensando: 1) Catalana tenía que ser/ 2) Y además, friki/ 3) Bien mirado, le podría ser madre/ 4) Maldita sea, la cliente siempre tiene la razón
Sabe lo que estoy pensando: Si la rutina te desabsorbiera no tendrías necesidad de decir: hola, madre; eres mi madre y yo soy tu hijo cada vez que tu madre traspasa la puerta de tu casa
Por estas razones de deterioro en el uso de las absorbencias
He declinado el tuteo en el trato con desconocidos
De usted, y listos
Si quieren una madre a quien tutear, que se conformen con la suya

ENFERMOS BASURA

ENFERMOS BASURA

El término enfermo está siendo víctima de la ominosa acuñación: “culpable de no estar sano”. Como sano, por delante pagarás para tener derecho a la asistencia. Como enfermo, por delante y por detrás. Como culpable, está siendo objeto de un castigo institucional traducible en dinero contante y sonante. Si no hay dinero, ahí te pudras. “Curar no es sólo nuestra obligación, sino también nuestro derecho”. Médicos del mundo, se lanza a una campaña para concienciar a los despistados de la primera de las opciones que quedan por ahí. ¿De qué opciones les hablo?: Aquí se comparte todo, o no se comparte nada. Los que están por la segunda opción: la mayoría acaudalada del reino y el gobierno del reino. No nos referimos al reino Mineral, al reino Vegetal o al reino Animal -a cuyos palos les toca también aguantar su azarosa vela-, sino al reino de España que se sacó Franco de la manga o más bien digamos de su calzoncillo abanderado. Rían o no, en este país compartir la salud es un derecho que nunca incluyó los dientes. El que tenga rabia que muerda cebolla, si puede y se lo consiente la dictadura. Y se lo consiente la dentadura, que digamos también. Aquí los odontólogos han sido desde siempre privados: mirado así en frío, los últimos gobiernos del reino no se han dedicado a otra cosa que a hacer de dientes privados a la mordedura de derechos muy públicos, adquiridos estos por los ciudadanos tras duras acciones y luchas continuadas contra el establishment.
#DerechoACurar

TOROS N PAIN/ TORO SIN PAN

TORO SIN PAN
El surrealismo –superrealismo, en francés literal- nace como movimiento de rebeldía contra el aburguesamiento de la sociedad. Épater le bourgeois, epatar al burgués, era un fin y a la vez un medio de subvertir los valores sociales establecidos por la clase dominante. En Tierra Sin Pan –Terre Sans Pain, en francés, que con un leve alineamiento de los caracteres y otro poco de interpretación libre conduce a Terre San Spain, Tierra Sin España, documenta un núcleo geográfico y humano de la España profunda como son la comarca de Las Hurdes y sus aledaños, a expensas del abandono, la carencia, el retraso y la muerte por falta de atención médica. Rodada entre el 23 de abril y el 22 de mayo de 1932 y muda en un principio, la película recibe una inesperada subvención de la embajada española en París y acaba siendo debidamente narrada por una voz en off. En este film, Luís Buñuel da menor rienda suelta a su estilo preferido y se ciñe a las exigencias de un guión en clave de documental que le llevó 20 años de escribir a Maurice Legendre. Pero de tan terrible, la cruda realidad ni siquiera queda exenta de lo que podría calificarse surrealismo salvajemente natural. Buñuel forzó situaciones que otros habían visto con anterioridad cronológica y tanto el despeñamiento de la cabra como la muerte del burro son representaciones que desgraciadamente conllevaron la pérdida real de ambos mamíferos. Las leyes de protección animal y una mayor expansión de la conciencia animalista, han avanzado lo suficiente para que el rodaje de snuff animal pueda estar absolutamente prohibido a día de hoy. Gracias a Dios. Pero sobre este pueblo que acusa los estragos de una crisis que no provocó, pesa de nuevo la humillación de soportar la promoción con dinero público y por parte del estado de ese salvajismo pretendidamente artístico que son las corridas, de vuelta a las emisiones de la televisión pública . Asimismo el clero recibirá puntualmente y sin merma, sustanciosas inyecciones de dinero público para sus escuelas católicas, cargando de tal forma contra el principio inviolable de laicidad que por la misma regla de tres se sacan de la manga que el incesto es un arte popular y ya tenemos a los think tank del régimen como locos documentándose sobre la previa y enfrontándose a la realidad para demostrar que están en su derecho. Clero y toros. Bajo un denominador común que es la apropiación ilícita del pan ganado con sudor ajeno. Sobre la piel del toro extendido, el tiempo generacional ha ido transcurriendo, pero la raíz del problema subsiste y sigue haciendo mella en los descendientes de Tierra Sin Pan.

El progreso (“El planeta de los simios”, v.e.)

NO HAY DE QUÉ.

Acaba de asaltarnos la noticia:
En el contexto de la hominidad,
las monas hispanas se han puesto de acuerdo para
cepillarse lo que queda del estado del bienestar en este lugar.
¿Lo que queda de?
¡Pero si ni siquiera había llegado!
Al menos, yo nunca he notado ningún estado de bienestar.
Y le aseguro que mis dientes, aún menos.

En todo partido alternante hay un monaguillo solapado.
Por si no hay bastante con lo que un cura roba y rata para su Iglesia,
nuestro gobierno monaguillo pasa el cepillo y lo remata.
De financiar a alguien con la caja pública,
será a lo que el par cajeante reconoce como su santa madre iglesia.
Su cocinera.
La Constitución pasa a ser un amparo desoído para ser
nada más un parapeto ávido de toda leche.
Y de la cadena ser.
Ordenanzas y ordeños amagan la próxima acometida.
Debidamente coreados por ecirco mediático.
De la tragedia a la parodia.
A la parida.
Lenta, repetida, no corregida incursión invertida en la Historia de los pueblos.
Más toros. Más corridas.
Que todo lo demás sea anatema.
Chin, pon: con la Iglesia nos vamos de excursión.
Los Padres de la Constitución, pensarán:
Es como haber parido a un alien
o a tu propia abuela virulenta.
¿Virulenta? Por lo de virus, vale.
Por lo de lenta… todo lo contrario.
Estamos dejando atrás a las momias.
La Edad Moderna ya ni se vislumbra.
Drapeado a la medida y satisfacción del planeta de los simios,
del cuerpo de las leyes, capa y sayo.
¿Ciudadanos, dice?
Olvídese de nomenclaturas arcaicas.
Paisanos avunculados por una bandada depredadora.
Y gracias.

De Pr1mera

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Pocos programas televisivos cultivan la entrevista respetando las normas básicas de entendimiento que son escuchar cuando se habla y hablar cuando te escuchan. Las mañanas de Cuatro, tampoco son una excepción. Si hoy colgamos este video es por la excepcionalidad del entrevistado. Porque cuando el trigo es auténtico, las malas hierbas son lo de menos.
Lo más refrescante que le ha podido pasar a este país en medio de un caluroso verano no ha sido una piscina; ni siquiera ha sido la mar. Pero sí la marcha solidaria por toda Andalucía, iniciada por el SAT con Sánchez Gordillo al frente y sin callarse ni una.

Toros embolados y otras formas de tortura

Bouesia. El término no se acentúa en catalán, aunque ello no quita ni añade dificultad a la hora de encontrarle un significado un poco más allá de su etimología aparente, que atendería al híbrido resultante entre la palabra toro (bou) y la palabra poesía. En la última década se han venido celebrando festivales veraniegos de “torosía” a lo largo de las Terres de l´Ebre. Siempre pensé que en el programa de estas celebraciones habría un respeto y defensa incondicional a la figura del toro. Pero yo nunca la he detectado. Y no creo que sea por inadvertencia. Es que hay manifestaciones culturales que son más de boquilla que de vaquillas. El resultado es increíblemente simplista y abrumadoramente vacío de contenido. Si no, vean. Una bouesia, por ejemplo, puede ser esto:

El boutérmino no se bouacentúa en boucatalán, aunque ello no bouquita ni bouañade boudificultad a la bouhora de bouencontrarle un bousignificado un boupoco más bouallá de su bouetimología bouaparente… Tontosía pura.

Las Terras de l´Ebre siguen siendo un reducto de maltrato animal para con los toros. Cuando vivía allí y se acercaban las fiestas patronales de julio, tenía que salir corriendo con los perros porque el uso y abuso de petardos en las celebraciones callejeras ensordecía a mis animales y los ponía fuera de sí. La brutalidad, aprovecha esta ocasión para dar rienda suelta a toda clase de fechorías hacia los toros. El bou embolat, es una de sus celebraciones estrella. El toro suele quedar para el arrastre, después de pasar toda la noche persiguiéndole por las calles, un par de bolas de brea encendida en sus dos astas, y siendo pinchado con palos rematados en clavos y/o púas metálicas. Golpeado y atado con ristras de latas de conserva vacías, el toro conoce también la lapidación… No es verdad que no lo matan, porque al final del atrabiliario circuito, hay el carnicero que le dará el toque de muerte y lo librará así de tanto sufrimiento. “Dónde va a parar, la carne de toro maltratado es mucho más fina y sabrosa”, se oye comentar a algunas personas que esperan darse el banquete con la subsiguiente comida popular de toro estofado que se va a administrar uno o dos días después. “Más bou embolat. Queremos más”, grita la jauría. Y en muchos pueblos, se condesciende con dos bous embolats, uno al principio y otro al final de la fiesta. Este año, en Deltebre, un día de fiesta se ha convertido en día de luto porque el bou embolat se ha cobrado una víctima humana. Una desgracia. Pero dentro de la desgracia, esa víctima humana podía haber escogido no estar ahí. La otra víctima, el animal, no.