Alteraciones en los nombres

POEMA

LÁMPARAS QUE ALUMBRAN LA CARNE
PERO COMEMOS ALMAS DE SALAMANDRA
INMÓVILES INSTANTES DE PIEDRA DETENIDA
EN LAS VISITAS QUE LAS SUSTENTAN
Y SOMBRAS EXTERNAS
QUE TRANSMUTAN EN ESPERANZA
PARA EL CONOCIMIENTO

MÍRAME MÁS QUE NADA ETERNA
MÁS QUE NADIE RENACIDA
ENTRE LAS RAMAS ACUÁTICAS QUE OTRORA
SE LIBRABAN A LOS INCENDIOS
DE LOS DESIERTOS

LA MIRADA DE UN PÁJARO ABRE
ACCESO A LA PIEDAD DE LA MEMORIA
Y EN SU VUELO COBRA SENTIDO
LA NATURALEZA DEL DESEO

ESO FUE LO QUE AMABAS: BRINDAR
POR LA CADUCIDAD DE LAS TORMENTAS
EN PAÍSES TAN EXTRANJEROS
COMO LA MUERTE PARA LOS TOROS

GATUJI

GATUCHI

Los animales, como todo el mundo, salieron del paisaje para acompañarse en la trashumancia. Aunque siguen habiendo montañas que son gatos auténticos, que arañan con sus uñas de pita al visitante. Como si no tuviera bastante el pobre, de llegar con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida. Hay montañas que definitivamente son gato, como hay hombres que quisieran ser pájaro pero su brazo descarta el ser ala, así que por mucho que se imaginen que vuelan, vuelan a ninguna parte hasta que por efecto del tiempo se petrifican y vuelven a su primera condición temporal vibratoria infinitesimalmente más inmótil que cualquier individuo al que se le reconozca capacidad para la locomoción.

Koniec

setembre

Koniec (Fin)

Tocó techo el verano
Todo se fue mudando excepto la soledad
Los camareros solícitos, los cormoranes anticipados
Y los dj de cartel quisieron echarla como fuera
Pero los amenazó con una floración extemporánea
De fétidas campánulas blancas y se dispersaron

Y así se fue largando todo hijo de vecino
Aunque lo hiciera sin alma
Olvidando en la arena de la playa
El alma ajena con la que vino

Eso tienen los veranos
Que son de temporada
Pero también muy socorridos
Dejan la puerta abierta del vacío
Y para cerrar
La herida de las almas amarradas
Al cuerpo frío de
Todo lo visible y de la nada que dormita
Indiferente a las
Miradas

De vuelta yo
Pero también sin ida
Sin moverme me voy
Hacia un ávida pausa indefinida

El mar reposa apenas
Me abstrae la quietud del oleaje en
Duermevela
Luego cierro los ojos
Y me dejo trascender con todo lo que
Vuela