Poema japonés, by Natxu el Gato

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El poeta japonés

Los cerezos se salen
Me voy a marear, tanta flor
Y si son las violetas
El sueño dice me abren
Me abro y
Rápido caen los años como copos
Madam se sobrecoge
¿Pero qué otra cosa si no arrugas
Conforma las más bellas montañas?
El paisaje nos pertenece
Tanto como la muerte
Su mineral esencia
acoge como suya nuestra vibración
Y la huella de nuestras pisadas
Devuelve al sudoroso caminante
El frescor de las cerezas japonesas

Natxuesía

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Oscuridad nula

venalsulls

Hermosa y fea. Amada y repudiada. Joven y más joven. Te casaste de blanco, en cualquier modo, tanta era tu disposición a ver la vida de color de rosa aunque la vida no fuera de color de rosa para nada. ¿Yo? Yo me caso con lo que creo. Y conmigo, mucha gente más. Porque el color blanco es claridad máxima y habiendo crecido en régimen de oscuridad absoluta y con los colores de nuestra bandera elegidos por un dictadorzuelo de medio pelo, ir de blanco signicaría lo mismo que no querer ver. Siempre que hay competiciones deportivas entre países y salen a la palestra esos colores que representan la oscuridad heredada de mi país se me revuelven las entrañas. Porque el deporte ha de ser honesto. Y si hemos de ser honestos, ¿por qué no nos cuadramos y por qué no decimos: señores, basta de esos colores impostores?

El escritor que describió a Búfalo Bill

Imagen 1

“Durante su vida recibe una serie de coces
Y sufre desengaños de forma recurrente…”
El arte tiene eso a veces
Que sincroniza con los honores
Tres vidas más tarde

Vive del espectáculo Búfalo
Bill cabalga en un caballo
Del color de la playa
El globo de sus ojos lo descubre
Descubre lo que queremos saber
Yo he visto esa película tropecientas veces
Y siempre se le notan las chiribitas
Pero cada vez se leen de un modo distinto
Y aunque todos actúen peor de lo que saben
Descubres otra historia paralela
Detrás de cada escena repetida
Pues

El mundo es barro que se deja moldear
Una y otra vez
Hasta que se le confiere la forma deseada
Pita el tren
Y mueren unos por los otros
Para que suene justo lo contrario
Pita el tren
Lo tomas por el agudo chillido de un cerdo
Violando el silencio de la hora
Atravesando con su cuchillo
La garganta oscura de la noche
Y mueren los unos por los otros
Hasta el último que tiene que morir
Para que Búfalo Bill
Dos nombres y un caballo
Cabalgue en dirección a la eternidad
Entre nubes de pólvora
Una vinagreta entre los dientes